martes, 18 de abril de 2006
SOLO EN CASA

LUNES ...
Me he quedado solo en casa.
Mi mujer está ausente toda la semana. Es un cambio que me viene de
perlas.
Presiento que el perro y yo lo vamos a pasar en grande.
He preparado un riguroso programa de actividades, y sé exactamente a
que hora me levantaré, cuanto tardaré en ducharme y arreglarme, y cuanto en
preparar el desayuno. También he calculado el número total de horas que me
llevará lavar los platos, hacer la limpieza, sacar a pasear al perro, ir
de compras y cocinar.
Ha sido una grata sorpresa darme cuenta de que me queda mucho tiempo>
para hacer lo que quiera. No sé por que las mujeres hacen que el trabajo
doméstico parezca tan complicado, cuando en realidad es mínimo el tiempo
que hay que dedicarle. TODO ES CUESTION DE SABER ORGANIZARSE.
A la hora de la cena me he servido un bistec y le he dado otro al
perro..
Puse en la mesa un bonito mantel, una vela y un florero con rosas
para crear un ambiente agradable. El perro ha comido paté de entremeses y
también de plato fuerte, este último acompañado por una exquisita ración de
verduras.
De postre le serví galletas. Yo tomé un poco de vino y me fumé un
habano.
No me había sentido tan a gusto en mucho tiempo.

MARTES ...
DEBO REVISAR mi programa: creo que necesita algunos ajustes menores.
Le he explicado al perro que, desde luego, no todos los días son de
fiesta, así que no debe esperar entremeses a diario, ni que le sirva cada
comida en tres tazones, pues tendría mas trastos que lavar.
En el desayuno me he dado cuenta de que el zumo de naranja hecho en
casa tiene un inconveniente: hay que lavar el exprimidor cada vez que se
usa..
Una solución es preparar zumo para dos días; así la frecuencia se
reduce a la mitad.
También he averiguado que las salchichas se pueden calentar junto con
la sopa, lo cual representa una cacerola menos que lavar.
Definitivamente, no pienso pasar la aspiradora todos los días, como
quería mi mujer; Pasarla cada tres días es mas que suficiente. La clave
esta en usar zapatillas para estar en casa y limpiarle las patas al perro.
Por lo demás, me encuentro de maravilla.

MIERCOLES ...
Empiezo a creer que los quehaceres domésticos llevan mas tiempo del
que me había imaginado. Tendré que reconsiderar mi estrategia.
Primer paso: he salido a por un poco de comida para llevar; así no
perderé tanto tiempo cocinando. No debe uno tardar más en preparar la
comida que en comérsela.
Hacer la cama es otro problema: Primero hay que levantarse, luego
ventilar la habitación y luego extender sabanas y mantas. ¡Que engorroso!
Creo que no es necesario hacer la cama todos los días y menos si voy a
acostarme en ella todas las noches. Es una tarea sin sentido.
Ya no preparo nada especial ni complicado para el perro. Le he
comprado alimento enlatado para mascotas. Puso cara de repugnancia pero de
nada le valdrá. Si yo tengo que conformarme con comida preparada, él
también puede hacerlo.

JUEVES ...
No mas zumo de naranja, ¿Cómo puede ensuciar tanto una fruta que
parece tan inocente?. ¡Es inconcebible! De hoy en adelante compraré zumo
embotellado, listo para beber.
Descubrimiento: he conseguido salir de la cama sin desarreglar casi
las sabanas; después solo he tenido que alisar un poco la colcha con las
manos.
Desde luego, hacer esto requiere práctica y no puede uno moverse
mucho mientras duerme. Tengo la espalda dolorida, pero una ducha caliente
me dejará como nuevo.
He dejado de afeitarme todos los días, pues me parece un desperdicio
de tiempo; Además, así gano unos minutos muy valiosos que mi mujer nunca
pierde porque a ella no le sale barba ni bigote.
Descubrimiento: es absurdo usar un plato limpio en cada comida. Lavar
los platos tan a menudo empieza a ponerme los nervios de punta. El perro
también puede comer en un solo tazón: al fin y al cabo, no es mas que un
animal.

Nota: he llegado a la conclusión de que no hace falta pasar la
aspiradora más que una vez a la semana.
Salchichas en la comida y en la cena.

VIERNES ...
¡No quiero saber nada de zumos de frutas!. Las botellas pesan
muchísimo.
Otro hallazgo: las salchichas saben bien por la mañana, desmerecen en
la comida, y son insufribles en la cena. Comerlas más de dos días seguidos
puede causar náuseas.
Le he comprado alimento seco al perro. Es tan nutritivo como el
enlatado y no ensucia el tazón.
Me he dado cuenta de que se puede comer la sopa directamente de la
olla. Sabe igual y no hace falta usar sopera ni cucharón. ¡Por fin dejaré
de sentirme como una máquina lavaplatos!.
He decidido no fregar mas el suelo de la cocina. Esta tarea, al igual
que hacer la cama, me ponía los nervios de punta.

Nota: tendría que prescindir de las latas; el abrelatas se ensucia.

SABADO ...
¡Que objeto tiene desvestirse por la noche, si a la mañana siguiente
hay que vestirse otra vez!?. Yo prefiero dedicar ese tiempo a dormir un
poco más.
También he dejado de usar sábanas y mantas, lo que me ahorra el
trabajo de hacer la cama.
El perro dejó caer unas migajas y lo reprendí. ¿Acaso se ha creído que
soy su criado?. ¡Que curioso, de pronto me doy cuenta que mi mujer a veces
me habla así...!
Hoy me toca afeitarme, pero no tengo la menor gana de hacerlo. Estoy
hecho un manojo de nervios. El desayuno consistirá en algo que no haya que
desenvolver, abrir, rebanar, untar, cocer ni mezclar. Todas estas cosas me
sacan de quicio. Plan: tomar la comida directamente de la bolsa, encima de
la estufa, sin platos, ni cubiertos, manteles ni demás cacharros.
Me duelen un poco las encías. Tal vez sea por la falta de fruta, que
no he vuelto a comprar porque pesa demasiado. Será acaso la primera señal
del escorbuto?.
Mi mujer me ha llamado por teléfono por la tarde y me ha preguntado si
había limpiado las ventanas y la ropa. Yo solté una carcajada histérica y
le dije que no tenía tiempo para esas cosas.

Hay un desperfecto en el baño: el desagüe esta atascado de espagueti,
pero no me preocupa mucho porque he dejado de ducharme.

NOTA: El perro y yo comemos juntos, directamente del refrigerador.
Tenemos que hacerlo a toda prisa, para que la puerta no esté abierta mucho
tiempo.

DOMINGO ...

El perro y yo nos quedamos en la cama viendo la tele, donde aparece
gente comiendo toda clase de manjares deliciosos. A los dos se nos hizo la
boca agua. Estamos débiles y de mal humor. Esta mañana he comido algo del
tazón del perro. A ninguno de los dos nos ha gustado.
Hoy si tendré que ducharme, afeitarme, peinarme, prepararle algo de
comer al perro, sacarlo a pasear, lavar los platos, arreglar la casa, ir de
compras y hacer varias cosas mas, pero estoy hecho una piltrafa.
Siento como que me caigo y que se me empana la vista.
El perro ha dejado de menear la cola.
En un supremo esfuerzo de conservación, hemos salido casi a rastras en
busca de un restaurante. Encontramos uno y estuvimos allí más de una hora,
comiendo viandas exquisitas en distintos platos. Después nos hospedamos en
un hotel. El cuarto está limpio, arreglado y es muy acogedor. He
encontrado la solución perfecta para mantener la casa impecable.
Me pregunto si a mi esposa alguna vez se le ha ocurrido hacer lo
mismo.
Publicado por xino666666 @ 12:14  | chistes
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